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29 abril 2022

“Desde el Servicio de Inserción Laboral, establecemos un vínculo de confianza y apoyo mutuo con las empresas y las personas”, Àngels Sala, educadora del SIL

Àngels Sala ha visto nacer y crecer el Servicio de Inserción Laboral de La Fageda. Aterrizó en Mas Els Casals (Santa Pau) en 2007 y desde entonces, siempre ha estado trabajando para orientar, acompañar y apoyar a la inserción laboral de personas de colectivos vulnerables en el mercado ordinario de trabajo.

Es de Olot, de toda la vida. Estudió educación social y tiene un posgrado en inserción laboral. Día a día, Àngels trabaja para que las personas con discapacidad intelectual, enfermedad mental y de colectivos en riesgo de exclusión social puedan acceder a su primer puesto de trabajo en una empresa ordinaria, consigan tener un trabajo estable y tengan una vida más llena.

Cuando habla con ellas, Àngels sabe cómo transmitirles seguridad y confianza, para continuar adelante y para que se enfrenten a las pequeñas dificultades que se van encontrando en su día a día. Una persona atenta y empática, que hoy conocemos con más detalle en esta entrevista.

  • Hace 15 años que formas parte de La Fageda. ¿Cómo empieza tu vínculo con el proyecto?

Antes trabajaba atendiendo gente mayor. Vi publicadas dos ofertas de trabajo de La Fageda y pensé que podía ser mi oportunidad. Carme Jordà, cofundadora y directora del área de atención especializada, me entrevistó. La oferta que más me motivaba era para ocupar una plaza en el Servicio de Integración a la Comunidad (SIC), un nuevo servicio que se estaba iniciando y que quería dar impulso a la inserción laboral de personas de la comarca en situación de vulnerabilidad en la empresa ordinaria. Lo encontré muy alentador y un gran reto, puesto que no había trabajado nunca con este colectivo. El año 2007, entré a formar parte de La Fageda.

  • Hace unos años, el SIC pasó a llamarse Servicio de Inserción Laboral (SIL). ¿Cuáles son vuestras principales líneas de trabajo?

Desde sus inicios, el SIL se ha ido adaptando a los cambios que hemos vivido en La Fageda. Actualmente, está financiado por el SIOAS, un programa subvencionado por la Generalitat de Cataluña, y por el programa Incorpora de la Fundación “la Caixa”. Esto permite que el servicio que prestamos de atención a las personas sea gratuito, tanto para ellas como para las empresas. Tenemos varias líneas de trabajo: orientación laboral, diseño de itinerarios laborales personalizados, formación en competencias básicas, transversales y técnicas, creación de espacios de trabajo reales para las personas, acompañamiento y adaptación de las personas a los puestos de trabajo, aplicación de la metodología del trabajo en apoyo, trabajo en red con los agentes y entidades del territorio y colaboración, apoyo, prospección y acompañamiento de las empresas.

El SIL cuenta con Laura Vandellós, responsable del servicio, y dos técnicas: Carla Sellabona y el Ángeles. Trabajan en coordinación con el equipo del Centro Especial de Trabajo.
  • ¿Cuáles son tus funciones dentro del SIL?

Coordino la formación del aula de investigación de trabajo, dirigida a personas que ya están a punto para hacer el salto a la empresa ordinaria. Preparamos los currículums, la entrevista de selección y los acompaño a la empresa, puesto que se trata de personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental. También llevo el programa del SIOAS, que tiene la misión de apoyar a entidades para la realización de los servicios integrales de orientación, acompañamiento y apoyo a la inserción de las personas con discapacidad o trastornos de la salud mental en la empresa ordinaria. Hacemos formación a las personas y nuestro objetivo es que acaben contratadas en una empresa ordinaria. Además, atiendo las necesidades de las personas que están trabajando en la empresa ordinaria. Muchas de estas personas han pasado por un Centro Especial de Trabajo (CET) y nuestra finalidad es explicarles que las dinámicas de trabajo son diferentes en una empresa ordinaria.

Uno de los campos de trabajo de Àngels es la formación. En la foto, impartía una sesión de gestión económica.
  • ¿Qué es lo que más te apasiona de tu trabajo?

Poder ayudar a las personas con las dificultades que se encuentran en su día a día y apoyarlas en aquello que necesiten: empoderarlas, transmitirles confianza, reforzar y trabajar la autoestima… Me siento realizada cuando logran un puesto de trabajo en una empresa ordinaria.

  • ¿Por qué es importante continuar luchando para mejorar la inserción laboral de las personas en situación de vulnerabilidad de la Garrotxa?

Son colectivos con muchas dificultades de acceso al mercado laboral. Su tasa de paro es 3 o 4 veces más elevada que el resto de la sociedad. Este hecho, sumado que requieren de un acompañamiento en el puesto de trabajo más completo, dificulta su integración en el mundo laboral. Muchas veces, las mismas empresas son desconocedoras de la importancia de contratar personas con discapacidad o enfermedad mental. Pero cuando conocen nuestro servicio y la posibilidad de contar con personas que cumplen y que pueden contar siempre con nuestro apoyo, están encantados.

  • ¿Cómo se tejen las relaciones con las empresas colaboradas del SIL?

El objetivo es crear una alianza de colaboración con las empresas. Hacemos formación a medida y ofrecemos prácticas no laborales. Tenemos bastantes empresas fidelizadas que creen en el Servicio. Establecemos un vínculo de confianza y apoyo mutuo con las empresas y les presentamos perfiles de personas que encajan en el puesto de trabajo que necesitan.

Àngels con algunas compañeras de La Fageda y empresarios del SIL, celebrando los 10 años del programa Incorpora de la Fundación “la Caixa”.
  • Actualmente, haces el seguimiento de 40 personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental. Me imagino que los vínculos que se crean con este colectivo son muy fuertes.

Cada persona tiene capacidades diferentes. Lo que hacemos es establecer un vínculo basado en el afecto, el respeto y la confianza para poderlas acompañar de la mejor manera posible. Tenemos mucho en cuenta los puestos de trabajo y las necesidades de las personas. Por ejemplo, hay quienes tienen problemas de nerviosismo, dificultades para relacionarse con las personas, carencia de control de las emociones, miedo a los cambios… Intentamos adaptar el puesto de trabajo para que se sientan cómodos y también, las preparamos y les damos pautas para enfrentarse a posibles situaciones difíciles que pueden vivir.

  • ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de La Fageda?

El buen clima laboral y el trabajo en equipo. Estoy muy contenta de la relación que hemos establecido con las compañeras y el buen vínculo que mantenemos. Muchas personas del Centro Especial de Trabajo pasan al SIL, y todas nos coordinamos porque nos sea más fácil el traspaso sobre cómo es la persona, sus debilidades, sus puntos fuertes, como ayudarla…

  • De momento, ¿cuáles son los grandes aprendizajes que te ha aportado La Fageda?

He aprendido mucho de Carme Jordà. Ha sido un gran referente, siempre nos ha dado consejos, herramientas y estrategias para trabajar con las personas con discapacidad y enfermedad mental. La Fageda es un aprendizaje constante, aprendes mucho de las personas y de la ayuda que les podemos proporcionar.

Carme Jordà y Àngels, durante una fiesta organizada por La Fageda.
  • Después de tanto tiempo, debes de haber vivido un montón de anécdotas divertidas para explicar…

Recuerdo que hacíamos el seguimiento de una persona inserida en el Hospital de Olot como subalterna como tareas administrativas y le tocó vivir el traslado hacia el nuevo hospital. Cuando sufren cambios como estos, durante los primeros días hacemos trabajo en apoyo. El objetivo era ayudarla, porque tenía que repartir la correspondencia interna a los diferentes departamentos. Le comenté que la acompañaría y la orientaría, pero cuando nos dirigimos a los pasillos nos encontramos que las puertas eran todas iguales y había pocos letreros. ¡Empezamos a andar y nos perdimos! Todo lo veíamos igual y no encontrábamos la salida. ¡Al final lo conseguimos! ¡Fue un momento divertido y que siempre recordaremos!

  • Llevas mucho tiempo en el SIL, pero si tuvieras que escoger otro equipo de La Fageda, ¿cuál elegirías?

El Servicio de Terapia Ocupacional. Como educadora social, me gustaría poder acompañar a las personas en su día a día, enseñarles, dar respuesta a sus necesidades y disfrutar de esta profesión, que es tan vocacional.

  • Continuamos con cuestiones de tu vida personal. ¿Cuáles son tus aficiones o qué es lo que más te gusta hacer en tu tiempo libre?

Me encanta pasear al lado del mar y escuchar las olas. Me relaja y me transmite mucha paz y tranquilidad. También me gusta leer, escuchar música, andar, hacer yoga, nadar, disfrutar del relax y, ¡compartir momentos con la familia y los amigos!

  • Pregunta por excelencia… ¿Cuál es tu producto preferido de La Fageda?

El griego natural. Me encanta de todos modos: con miel, con mermelada de fresa, a los pasteles… ¡Para mí, es un yogur muy acertado y bueno!

  • ¿Cómo auguras el futuro de La Fageda?

La Fageda es un gran proyecto social y empresarial, que perdurará a lo largo del tiempo. Creo que por más años que pasen, siempre existirá. No tendría que perder nunca su esencia. Tenemos que continuar trabajando para mejorar la calidad de la vida de las personas que atendemos.

  • Vamos acabando… ¿Querrías añadir algo más?

El entorno natural, los árboles, los animales… Todo aquello que rodea La Fageda es una desconexión total. Cuando haces el camino hacia aquí, te sientes diferente. Te aporta paz y calma, es un lugar inmejorable.

Eva Güibas, periodista. La Fageda.

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