Actualidad
22 mayo 2019

La culebrilla de cristal, protagonista de la Fageda en Ruta

El domingo estábamos caminando por el mágico bosque de la fageda d’en Jordà durante la actividad Fageda en Ruta cuando de repente notamos unos movimientos bajo las piernas. ‘¡¡Una serpiente, una serpiente!!’, gritaron algunos de los visitantes. Uno de ellos estuvo a punto de pisarla pero unos equilibrios de último momento lograron que la pudiera esquivar. Los que venían detrás empezaron a pararse y todos nos juntamos detrás del animal. Algunos preferían mirarlo de lejos, desconfiados. Otros, despistados, se preguntaban qué pasaba porque no veían nada. Así es la actividad Fageda en Ruta, tan sorprendente como cambiante según la estación del año en que la realizamos. Y cruzarnos con fauna es verdaderamente un regalo para el grupo.

 

Pero a veces no todo es lo que parece. Podéis mirar la imagen vosotros mismos. ¿Realmente nos cruzamos con una serpiente?

 

El lución encontrado en la reserva natural de la fageda

 

 

Conocida popularmente como lución, es, en realidad, un lagarto sin patas (al menos visibles exteriormente). Mientras dejábamos que siguiera su camino y se difuminara entre la vegetación, explicamos la vida de este curioso animal.

 

De nombre científico Anguis fragilis, es un reptil que ha perdido las patas después de un largo periodo de adaptación durante miles de años de evolución. Su hábitat se encuentra bajo tierra, donde pasa la mayor parte del tiempo, y las extremidades le suponían una dificultad a la hora de amagarse bajo el suelo blando. De esta forma, la adaptación biológica al medio le ha permitido irlas reduciendo paulatinamente hasta librarse del todo de ellas.

 

O casi del todo. Porque si lo analizamos en profundidad, a nivel interno presenta en el esqueleto unos vestigios que permitieron a los expertos llegar a la conclusión que sus ancestros sí tenían patas exteriores funcionales.

 

Otra característica curiosa y diferenciadora es que tiene una cola muy frágil. De ahí su otro nombre, culebrilla de cristal. Todo se trata de una estrategia para escapar del peligro: cuando se siente amenazada es capaz de auto mutilarse y librarse de la cola para engañar así a su depredador. Mientras, ella aprovecha para huir tan rápido como puede. La cola se le va a regenerar con el tiempo, aunque nunca en su tamaño y volumen originales.

 

El lución se mueve por espacios húmedos, normalmente prados, y necesita puntos de agua cercanos. Entre su dieta destacan invertebrados como gusanos y babosas. Los ejemplares más grandes pueden alcanzar los 50cm, aunque en la mayoría de casos miden entre 35 i 40cm.

 

Si os apasiona la naturaleza y queréis descubrir nuestro proyecto social, no lo dudéis, vuestra visita es Fageda en Ruta. Y si ya la habéis realizado y tenéis ganas de repetir experiencia pero con un itinerario diferente, estad atentos a nuestras redes sociales porque pronto os presentaremos una nueva ruta ambiental y social por el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa con uno de nuestros guías. ¡Os esperamos!

 

Víctor de Paz, periodista y guía de La Fageda

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