Violeta trabaja y vive en La Fageda, en una masía muy cerca de la cooperativa. Su vida está arrelada a este paisaje lleno de hayas, volcanes, hadas y duendes.
De hecho, su padre fue el encargado de diseñas los primeros envases de los yogures La Fageda. Años más tarde, Violeta, auxiliar de enfermería, entró a formar parte del equipo de educadores del Servicio de Terapia Ocupacional.
Lo que más valora de su faena es el espíritu de superación de las personas que la rodean. «La Fageda, más que producir yogures, produce dignidad y bienestar», nos comenta.
¿La queréis invitar a tomar un café? Mejor si es un yogur líquido o una de nuestras cremas de chocolate, tan dulces como ella! Mirad la entrevista y dejad vuestros comentarios!